No hay nada más lindo que compartir vida con las personas. Contrariamente a lo me hubiera imaginado, la meditación me está volviendo más comunicativa, más cercana a los demás, y valoro mucho la compañía de todos, y la amistad.
No necesariamente tiene que estar las palabras. Muchas veces alcanza sólo con la presencia. Es una vivencia muy profunda y saludable, el estar presentes sin hablar, cuando los amigos se han comunicado mucho de su interior, y por un rato bastará con el silencio, estando allí.
Después de todo, la meditación es eso, y ella es vida, o la vida meditación, no sé.
En realidad están fundidas una con la otra. Sentarse, respirar, estar presentes y vivir.
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4 comentarios:
Tambien lo percibo, uno está más cerca de los otros, de sus miradas, de sus gestos, .. yo creo que es porque estamos aprendiendo a ser mas compasivo. También me pasa que me relaciono con mas frecuencia con gente que está en búsquedas similares y que me regalan su cariño, su cordialidad sin más ...
Es muy bueno esto que nos pasa, amiga. Gracias por leer y compartir.
Hola, Blanca:
Soy yo de nuevo, Selín. Me gusta lo que escribís y cómo lo escribís.
También me gusta la comunicación, de hecho trabajo en el mundillo de las comunicaciones. Pero sobre todo, me fascina, me encanta y me súper llega comunicarme desde mi interioridad con otra interioridad... especialmente cuando esa interioridad ama a Dios.
Saludos...
Selin
Gracias por compartír, Selín.
Es muy lindo lo que decís. Participo de tu "me fascina, me encanta y me super llega", en lo que a comunicación profunda se refiere.
Interioridades que aman a Dios, y están unidas en El.
Un abrazo.
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