martes, 5 de mayo de 2009

Sentido de vida

Conversaba hoy con un amigo, y decíamos que nos está faltando a muchas personas algo de interés por los demás. Hay como frialdad, o prejuicios, o indiferencia en el trato, y eso se deja sentir.
Mi camino de cristiana me debe conducir exactamente al rumbo contrario, y la meditación debe ser en mí el faro que me guíe hacia el encuentro fraterno y amoroso con mis hermanos, todos.
Si mi camino de oración no me conduce a eso, lo debo revisar, porque los frutos de la oración son el amor, expresado hacia los que encuentro en la vida.
Me siento cada día a meditar, y en el silencio descubro ese Amor incondicional que Dios me da gratuitamente. Ese amor no debe quedar sólo en mí, encerrado. Es para derramar.
Espero poder darme cuenta a cada momento en que no lo esté haciendo, y cambiar el rumbo para volver al centro y al sentido de mi vida.

3 comentarios:

Regina dijo...

Blanca, me parece que a través de la meditación uno se adentra con más profundidad hacia el corazón de la vida y a partir de esa situación las relaciones con los demás van surgiendo espontáneamente. Caen los "debo hacerlo así o de otra manera" ya que esas exigencias del ego son las que nos complican; es cierto también que la meditación no nos dará una garantía de hacer siempre lo que creemos que los demás esperan o necesitan, a lo sumo nos ayuda a movernos por acción y no por reacción.
Tu preocupación es legítima y vale la pena que reflexionemos sobre este tema.
Un abrazo.

marcianamolina@hotmail.com dijo...

Querida Blanca: Paz y Bien. He conocido tu blog por medio de Jairo del Agua. Según él tenemos cosas en común. Creo que todos los cristianos tenemos en común el seguir a Jesús de Nazaret t la oración es el medio de de unión. Felicidades por tu blog y desde ahora seguiré tus comentarios. Es una forma nueva de evangelizar y saber que no estamos solas en proclamar la Buena Noticia. Un abrazo, Marcia.

Blanca dijo...

Gracias, Regina. La meditación me pone en contacto con lo profundo, y allí sólo hay Amor. Pero puedo yo ponerle trabas a ese amor, y no dejarlo ser. Mi inquietud pasa por ese lado.

Marcia, muchas gracias por tu comentario, y bienvenida. Yo he visitado tu blog también, y no encontré cómo dejar un comentario. Es muy lindo, variado y colorido. Como decís, una nueva forma de evangelizar.

Un abrazo a cada una