sábado, 17 de octubre de 2009

Unión en el silencio

Cuando compartimos el silencio de la oración con aquellos que caminan con nosotros, si bien el recorrido a nuestra profundidad pareciera que lo hacemos solos, y que cada uno viajara a su propio centro, en realidad la comunicación se vuelve más profunda, y no hacen falta palabras para entendernos. ¿Qué sonidos pueden describir esa unión? ¿Qué podemos decirnos al llegar, que no esté dicho ya en el silencio?
En ese lugar interior de cada uno, Dios nos espera con Su Amor incondicional, y nos reúne en Él. Bajo Su mirada es que nos miramos unos a otros.
En definitiva, entrar dentro de uno equivale también a salir, de algún modo inefable, al encuentro de los otros, unidos con ellos en Dios.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso, Blankiss - tienes razón de que se alcanza otro nivel de comunicación, incluso con extraños, cuando se experimenta el silencio - la dimensión donde se gesta el Amor.


Lucía

Blanca dijo...

Gracias, Lucy. Es que el silencio abre puertas, ensancha límites, y permite llegar a la Fuente misma del Amor, que es Dios dentro y fuera de uno, amando y uniendo todo en esa corriente.
Te mando un abrazo.

Delia Regina dijo...

No hacen falta palabras para entendernos, la comprensión se nos da en el silencio que somos.
Hermoso texto.
Un cariñoso abrazo.

Blanca dijo...

Es verdad, Delia. "la comprensión se nos da en el silencio que somos".
Gracias por pasar por aquí y dejar tu comentario. Me deleito cada día con tu blog, y me enriquece mucho.
Esto de los blog, siempre decimos, es un muy buen medio de comunicación.
Abrazo de sábado.

Anónimo dijo...

Si confiesas con tu boca que Jesucristo es tu Señor y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salv@.

Romanos 10.

Blanca dijo...

Gracias por estas palabras de San Pablo en su carta a los romanos, anónimo.
Ellas revelan la esencia de la fe: Creer y confesar. Es decir, contar a todos lo que creemos.
Desde esa comunicación profunda en la que estamos unidos a Dios y entre nosotros, Él nos susurra su Amor hecho Presencia, y nos invita a mirar a nuestros hermanos con esa mirada de amor que de él recibimos.
Te mando un abrazo.

Jairo del Agua dijo...

Ciertamente es así. Cuanto más al fondo llegamos más en fraternidad nos encontramos. Precisamente porque en el fondo somos UNIDAD.

Reflexión de más calado teológico del que podemos alcanzar la mayoría.

Gracias.

Jairo del Agua

Blanca dijo...

Gracias por compartir, Jairo.
Yo creo que más que una reflexión, es tratar de ponerle palabras a una experiencia, y eso sí que no es fácil.
Pero lo expresas maravillosamente. "En el fondo somos UNIDAD"
Y eso se hace presente en forma más sensible cuando un grupo de personas compartimos la oración en silencio.
Te mando besos desde la lluvia acá en Buenos Aires.