miércoles, 17 de diciembre de 2008

Nueva visión

Todo lo que está a mi alrededor, las personas que se me acercan o con las que me cruzo, tanto las que están de paso por mi vida como las que se quedan un tiempo, los hechos que van aconteciendo, fuera y dentro de mí, tienen un mensaje de vida, si lo sé descifrar.
No importa tanto de dónde viene el mensaje, sino el contenido. No importa si yo considere bueno o malo lo que está pasando. Esos son análisis subjetivos.
Importa vivir, y ahí está el mensaje, en el mismo vivir.
La meditación me va dando una visión diferente de la que tenía, y no hay vuelta atrás en esto.
El tiempo de vivir es ahora, sin ayer ni mañana.
Y el ahora no es mejor ni peor, si no se tiene con qué compararlo.
Todo este panorama me llena de paz y de alegría. Sólo es el Amor el que llena los momentos.



7 comentarios:

Regina dijo...

La meditación no nos cambia la vida, nos cambia el modo de vivirla.
Cariños.

JUAN dijo...

Sí, Blanca: Vivimos ahora, y eso se nos escapa tantas veces... La meditación nos centra en vivir nuestra propia existencia como un río es, siempre cambiante, pero con sentido.

Bueno, Blanca ya te he enlazado la página.

Blanca dijo...

Nos cambia el modo de vivir la propia vida, y yo me atrevería a decir que nos la recupera, al empezar a vivir cada instante a la vez, o sea vivir ahora.
Gracias, Regina. Gracias Juan.

JUAN dijo...

Pienso que aunque Regina acierta en lo esencial: (La meditación no nos cambia la vida, pero sí el modo de vivirla) yo añadiría que en cierto sentido sí cambia la vida misma actuando como "filtro óptico" para la percepción de una realidad más pura.

Regina dijo...

Blanca: te dejo acá mi saludo y mi deseo de felicidad en esta Navidad. Agradezco y disfruto compartir con vos todas estas experiencias de vida espiritual.
Un abrazo.

Fabiana Volfenzon dijo...

Gracias por despertar en el Amor divino!
Eres una bellísima extensión de Dios!

Blanca dijo...

Regina: Yo también disfruto mucho de compartir con vos, y este medio es muy bueno.
Fabiana: Somos bellísimas extensiones de Dios. Él nos hizo de ese modo, a su imagen y semejanza.
Gracias a las dos y Feliz Navidad.