martes, 17 de marzo de 2009

Unidad interior

Las personas a veces no nos entendemos, tenemos discrepancias.
Es bueno poner a la luz las propias opiniones, y que los otros expongan las suyas, en un marco de respeto y consideración.
Pero mejor todavía es encontrarse con el otro en el silencio, allí donde las palabras y las ideas son innecesarias.
Por eso es valioso sentarse a meditar con personas de otras corrientes religiosas.
Dentro, todos somos uno. Esa unidad se deja ver, e impregna nuestros actos y nuestra vida.
Dentro, sólo está el AMOR, que es universal.

2 comentarios:

Regina dijo...

Blanca gracias por tu comentario y eso que decís "cuando estoy atenta"...ojalá nunca perdamos esa capacidad, es la que nos lleva a la alegría.
Un abrazo.

Blanca dijo...

Es verdad lo que decís.
La atención produce alegría. Eso lo puedo experimentar en mi vida. La atención hace que todo a cada instante sea nuevo, y entonces no hay aburrimiento ni rutina, y entonces hay alegría, surge simplemente.
Gracias.