martes, 4 de diciembre de 2007

No buscamos nada

Mirando hacia atrás en el camino de mi vida, me doy cuenta de cuántas cosas han cambiado en mí desde que me senté a meditar por primera vez.
Muchos de mis miedos han desparecido. También las inhibiciones que tenía, los complejos, las culpas. Parece como que se hubieran limpiado cosas, y al tomar el aire tuviera más espacio para recibirlo. No hay que buscar nada al meditar. Pero en ese no buscar las cosas se van dando.
Me recuerda a Jesús cuando dijo: "Busquen primero el Reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura" Y también: "El Reino de Dios está dentro de ustedes".
El viaje hacia el centro es esa búsqueda, porque allí está todo.
Y lo demás va llegando, en forma silenciosa e imperceptible.

4 comentarios:

Blog Author dijo...

Excelente. Miedos se van, inhibiciones, complejos. Volvemos a la verdadera infancia del corazon. :)

Blanca dijo...

Lo puedo comprobar en mí, y lo que se vive se puede transmitir casi con autoridad.
Me encantó lo de la verdadera infancia del corazón.
Gracias, amigo.

matilde dijo...

Aprender a vivir con el corazon en las manos no? Cariños

Blanca dijo...

¡Qué lindo, Matilde! Vivir con el corazón en la mano.
Gracias por leer y comentar.